Grigoriev nació en Rybinsk y estudió en la Universidad Estatal de Moscú de Arte Industrial Stróganov entre 1903 y 1907. Luego asistió a la Academia Imperial de las Artes de San Petersburgo, para estudiar bajo las enseñanzas de Aleksandr Kiselyov, Dmitry Kardovsky y Abram Arkhipov, entre 1907 y 1912. Comenzó a exhibir su trabajo en 1909 como miembro de la “Unión de los impresionistas” y se integró al movimiento “Mir iskusstva” surgido en San Petersburgo en 1888. Durante aquel periodo también se interesó en la literatura y escribió una novela.
El artista ruso vivió en París, incorporándose como alumno en la Académie de la Grande Chaumière, donde estudió la obra del pintor postimpresionista Paul Cézanne (1839 – 1906), considerado el padre de la pintura moderna, que influye decididamente en su estilo. Viajó a América, recorriendo Ecuador, Cuba, Jamaica, Perú, Chile y Estados Unidos.
En su breve estadía en Chile, Boris Grigoriev dejó su impronta modernista en la pintura nacional a pesar de los ácidos comentarios que debió enfrentar de un círculo de artistas y críticos que advirtieron en su obra el rompimiento de cánones clásicos. Su llegada en 1928, junto con parte de su obra, ocurrió en un momento político nacional tenso entre cuyas consecuencias estuvo el cierre de la Escuela de Bellas Artes, para la cual venía contratado el artista.
El inicio y término de esta muestra se informará oportunamente en la página de Proviarte.







