José Mansilla-Miranda: Un interpretador de mitos

El artista nacional José Mansilla-Miranda hace 30 años que se fue de Chile para estudiar diseño, bellas artes y diseño gráfico en Canadá. Desde entonces reside en el hemisferio norte, pero eso no significó que se desligara de sus raíces, al contrario, el misticismo con el que creció en Isla Calbuco, X región, son el motor de inspiración de sus obras.

“La tradición oral, los cuentos alrededor del fogón, los mitos y el sincretismo religioso, jugaron un rol importante en mi desarrollo personal. Estas experiencias de vida me despertaron a temprana edad, una percepción mítica del paisaje y una fragilidad frente al poder de la naturaleza. Fue así como después, estas memorias y experiencias fueron el refugio y motor que me impulsaron a una vida creativa”, cuenta Mansilla-Miranda.

Su última muestra que se está exhibiendo en Galería Animal, llamada “Memoria de Fuego”, refleja la búsqueda constante que tiene por la sabiduría ancestral y la mitología cultural; todo en una obra multimedia compuesta por pinturas, dibujos, esculturas, sonidos ambientales y performance.

Para José,  más que una exposición sobre los mitos del fuego de dos culturas canoeras del Océano Pacífico, esta realización es el resultado de la travesía que hizo en busca de nuevas verdades e iconografías totémicas para su conciencia artística.

La muestra es producto de una investigación in situ del artista por la Isla Nootka, en la provincia más occidental de Canadá, en donde se encuentra la cultura Nuu-chah-nulth. Asimismo, viajó al extremo sur de Chile, exactamente a la Isla Navarino, para estudiar a los yaganes.

En ambas expediciones, Mansilla-Miranda recorrió los territorios, caminando o navegando, para comprobar como estas tribus extremas del continente americano están unidas por el misticismo del fuego.

“Creo firmemente que este fuego cruzó navegando el Estrecho de Bering y continuo su viaje en las canoas de nuestros ancestros por la costa hasta llegar al extremo austral de América”, cuenta al explicar la conexión y similitud de las historias sobre el descubrimiento del fuego entre los Nuu-chah-nulth y los yaganes.

José relata que “Memoria de Fuego” nació gracias a una invitación que recibió de la Universidad de Magallanes, en Punta Arenas, para ser panelista de la conferencia “Identidad y las Artes”, en donde se habló de la historia y mítica de la Tierra del Fuego.

De regreso en Canadá, este “nuevo conocimiento territorial”, como lo describe el autor,  lo motivó a para expresar su sentido de pertenecía a dos territorios. “Decidí trabajar obras de arte ancladas en las creencias y enseñanzas ancestrales de mis dos patrias”, confiesa.

Asimismo, el artista confiesa que la exposición que estará presente hasta el 31 de julio en Santiago, es un mapa autobiográfico “refinado” de él y su conciencia sobre la humanización y descolonización de las primeras naciones de América.

“Memoria de Fuego” está compuesta por ocho intervenciones pictóricas sobre cartas de navegación, las cuales fueron reinterpretadas por José Mansilla-Miranda con grafito, tinta, óleo y aceite de lobo marino. Junto a ellas se presenta un poema, la escultura de una loba de madera de raulí y la pieza preferida de su creador, un barquito de madera de cedro proveniente de Port Harvy, de la Isla Vancouver. Y todo esto acompañado del sonido ambiente del aullido de lobos, el cual recrea el misticismo de ambas culturas.

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